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Fiestas de San Lorenzo de Huesca

Huesca


El blanco y el verde y la albahaca visten las fiestas de San Lorenzo en Huesca, declaradas de Interés Turístico Nacional. Desde las 12 horas del 9 de agosto a la medianoche del 15, una semana incluye variadas tradiciones populares entre las que destacan los danzantes, las comparsas de gigantes y cabezudos y la feria taurina.

La explosión del cohete en la plaza de la Catedral, frente al ayuntamiento de la ciudad, desata la emoción de los miles de jóvenes que llevan un año esperando ese momento. La fiesta ha comenzado y las calles se sumergen en una vorágine de música, terrazas y buen humor. El ambiente se mantiene hasta la medianoche del 15 de agosto, cuando las peñas, el motor de las fiestas, muestran su pesar por el fin de unos festejos con un canto de lamento.
Momentos mágicos de estas fiestas llegan los días 10 y 15 de agosto. El primero de ellos, día del patrón, San Lorenzo, recibe a los danzantes de Huesca a las ocho y media de la mañana. Emoción contenida que empapa los ojos de los oscenses cuando suenan los primeros compases de los dances que interpretarán en la plaza de San Lorenzo, ocupada desde la madrugada por los jóvenes para no perderse ni un movimiento. El día 15, por la tarde, los danzantes vuelve a actuar en la ofrenda de flores y frutos al patrón.
San Lorenzo también propone la Feria Taurina, que cada tarde lleva la fiesta a las gradas del coso oscense. Unos disfrutan de las faenas de los maestros de la fiesta nacional, mientras en el tendido de sol los jóvenes peñistas viven tarden inolvidables acompañados de copiosas meriendas.
Animación infantil, conciertos, folclore, verbenas, pasacalles con gigantes y cabezudos y espectáculos infantiles completan la propuesta de unos días en los que la ciudad de Huesca hierve para introducirse en la calma más absoluta para el 16 de agosto.