🔍 15 Cosas que no sabías de Alquézar 🏰 y te dejarán con la boca abierta 😮👏

Alquézar Huesca Aragón

Cómo Llegar

Alquézar es una de las Villas más populares de nuestra provincia, primero fue Fortaleza árabe, luego pasó a ser el trampolín por el que se llevó acabo la reconquista y hoy es un lugar de peregrinación a los aficionados al barranquismo. Y es que ha sido declarado como Uno de los pueblos más bonitos de España, por su encanto medieval, su colegiata y por supuesto por el mundo del barranquismo.

Pero hoy hemos querido ir un poco más allá y traeros una serie de curiosidades que hacen de esta villa todavía más … mágica! A ver cuantos conocíais…

1 – Alquézar (alcázar) significa fortaleza. El fundador de la fortaleza, origen de Alquézar, fue Jalaf Ibn Rasid y la llamó Al-Qasar. Fue construida a principios del siglo IX, después de tomar Barbastro y toda la Barbitania, con el propósito de defenderse del condado cristiano del Sobrarbe.

2 – Por su origen árabe, la disposición de las casas parece que formen una medialuna aunque no hay evidencia escrita de esto. También podría ser porque se construyó por el recorrido más lógico para acceder al castillo.



3 – La Noguera es el mentidero o lugar de reunión del pueblo. La noguera de la calle Nueva fue plantada en 1950 por José Blasco, de casa Farandolas; era lugar obligado de parada, antes y después de misa, en verano, y solo por varones, donde había largos coloquios. Fue popularizada por Carlos Castillo, en la Revista El Candil, donde con su “Debajo a Noguera”, ponía en boca de los tertulianos, a modo de chiste, las sorpresas que daba la pujante actualidad.

4 – Dicen que en el Alquézar surgió el barranquismo, descubierto en los años 80 por Franceses y Belgas.

Empezó a ser visitada en los años 80 por muchos franceses, ansiosos de conocer las bellezas del Vero que tanto divulgó a principios del siglo pasado, su antepasado Lucien Briet. Para ello, nada mejor que hacer barranquismo desde Lecina hasta Alquézar.

Aunque el «descubrimiento del Vero» ya estaba hecho por los nativos, donde cazaban, recogían bojes para hacer cucharas y múltiples utensilios, o pastaban. Lo conocían perfectamente quienes, de Alquézar, orientaban y muchas veces llevaban en volandas a Briet, quien le tenía terror al agua fría. En cuántas fotos le veamos en el Vero, podemos observarle elegantemente vestido y abrigado.

Su gran labor fue divulgadora y, aunque mucho antes el Altoaragon había atraído a otros compatriotas e incluso algún suizo, él fue el primero que pudo plasmar las bellezas en fotografía.

5 – En su origen Alquézar tenía tres puertas de entrada aunque ahora sólo conserva una. Ha habido siempre polémica con el número de puertas que protegía el núcleo central de nuestra Villa. Se dice que había tres y solo se conserva una. Aunque muchos defienden que para que Alquézar estuviese fortificada, como en distintas publicaciones se relata, tenia que haber necesariamente seis.



6 – En fachadas de Alquézar de la plaza Mayor, se cuelgan patas de jabalí dicen, cómo símbolo de protección de la casa. Aunque los vecinos nos cuentan que las primeras patas que hubo clavadas en pared, lo fueron en 1950. Lo hizo Inocencio Villacampa, único matarife en Alquézar.



7 – La escalinata que sube a la Colegiata la hicieron en Zig Zag para favorecer su defensa. Una gran idea!



8 – Esconjuradero. Alquézar

La torre central de la parte alta de la muralla, construida en el siglo XVI, fue recrecida en el XVIII y acondicionada como esconjuradero. Son sencillas construcciones de piedra muy frecuentes en estas tierras, donde se tenía un terror atávico a las tormentas. Suelen estar en lo alto de cerros o montes, casi siempre cerca de iglesias o ermitas, y cuentan con vanos abiertos a los cuatro punto cardinales, pues su única función era esconjurar las tormentas por donde se acercaran.

Se creía que eran provocadas por las brujas; hay testimonios de quienes las han visto volar sobre nubarrones, dirigiéndolas. Cuentan que dentro de cada bola de pedrisco(granizo) hay un pelo de una bruja. En papeles de la Inquisición, la bruja Dominica la Coja confesaba haber conjurado una gran tormenta de granizo, con cantos y bailes, orinando en el suelo, cogiendo el barro y lanzándolo después al cielo.

A principios del siglo XVIII la Colegiata contaba con esconjuradores que diariamente bendecían los términos y conjuraban lo nublados y tormentas, tocando las campanas e invocando a Santa Bárbara.



 

9 – Con los árabes fue Castillo y con la reconquista de Sancho I pasó a ser Colegiata. La reconquista de Alquézar, fue llevada a cabo por gentes del Sobrarbe, como indicamos en el apartado 15, fue reconquistada reinando ya Sancho I de Aragón, conocido también por Sancho Ramírez. La “leyenda” de la joven de Buera, es exactamente la que oímos contar siempre a nuestros mayores.

10 – En una de las obras clásicas de la literatura aragonesa Vida de Pedro Saputo, este viajero estuvo dos veces en Alquézar y cuando estuvo aquí se pregunto:  ¿Habrá otro paraíso en la tierra?



11 – Cuentan que todas las casas en la edad media estaban unidas para en caso de asedio pudieran pasar de una a otra sin pisar el suelo. ¿Cómo? Andando por los tejados y por los numerosos Callizos (que servían de almacén para guardar las escaleras con las que se vareaban los olivos) o habitaciones volcadas que hay en Alquézar 🙂



Callizos Alquézar de http://gonzalvos.com/


12 – En el suelo encontramos los «Vallos» o «Valleds» que son pequeños canales por los que baja el agua y hoy se riegan los huertos. Cabe suponer que se hicieron cuando se inició el suministro de agua desde San Pelegrín, en el primer cuarto del siglo XX.

Antes de todo ello, existía la Baseta de San Gregorio, se supone que para suministro de la industria tintorera, situada entre ella y el camino que va al depósito antiguo, donde aún podemos ver restos de edificios y por taladas importantes.



13 – La plaza Mayor de Alquézar se le llama Plaza de D. Rafael Ayerbe Castillo, que fue prior de la colegiata (llamado «El Cura de Alquézar») a principios del siglo XX y aunque no fue el creador del famoso injerto de almendro e Alquézar (que se adaptaba a las condiciones climáticas de la zona y del que hoy se obtiene la variedad llamada delargueta o desmayo); su gran labor fue la de divulgar las virtudes de la almendra desmayo y publicar libros y cartillas donde explicaba todas las labores necesarias para su cultivo. Al mismo tiempo, compraba injertos en los viveros de Lérida que menciona, injertaba sus plantones y comercializaba.

Una gran riada arruinó su plantación en la finca de Fuentesierra, junto al puente de Colungo, a causa de lo cual, murió de un infarto el 6 de Octubre de 1926.


Plaza Mayor de Alquézar de El Guisante Verde


Plaza Mayor de Alquézar de El Guisante Verde


14 -El llamado Pasador de Casa Lailla, que se le conoce como la eslizadera, dicen que tiene el suelo tan pulido por ser utilizado por numerosas generaciones como tobogán, aunque los vecinos del pueblo. El mini tobogán existente, se ve perfectamente a la derecha, entrando desde la placenta de Casa Belillas.



Plaza Mayor de Alquézar de El Guisante Verde


15 – Leyenda de la conquista de Alquézar:

En la fachada de Casa el Estanquero campea un escudo que lleva la fecha de 1784. En él aparece una torre de tres pisos de la que sale un brazo que sostiene ¿una lanza con una cabeza clavada en su extremo? Eso es lo que algunos quieren ver aquí, como representación gráfica de la leyenda que explica la conquista del castillo de Alquézar.



Dicen que el rey moro sometía a sus súbditos a constantes abusos y que para satisfacer sus caprichos exigía que se le entregaran las jóvenes vírgenes más hermosas de la zona. Así fue hasta que una valiente joven de la vecina aldea de Buera tomó la iniciativa: ella sola penetraría en el castillo y a una señal suya desde la torre más alta, los cristianos atacarían y vencerían sin dificultad.

Aunque parecía una locura nadie pudo persuadir a la muchacha para que abandonase. Al caer la noche se vistió con sus prendas más sutiles, recogió sus largos cabellos rubios con una afilada peineta y se presentó en el castillo para ofrecerse al rey, quien no tardó en abandonarse al vino y a la belleza de la chica. Ella se soltó el pelo y cuando el rey cayó rendido ante su hermosura, le hundió su peineta en el corazón. Con su propia espada el cortó la cabeza y la sacó por la ventana.

A esta señal los cristianos atacaron y los musulmanes, confusos, sin líder y viéndose perdidos, decidieron darse muerte. Vendaron los ojos de sus caballos y al galope se precipitaron al vacío. Dicen que algunas noches aún se escuchan allí relinchos y desesperados gritos: los de las almas de aquellos soldados moros.



Post revisado y corregido por Eduardo Rodellar Fumanal, abuelo nacido en 1944